La indecencia y el integrismo
Está visto que la última legislatura no es precisamente la del talante y las buenas maneras. Desde que las malas artes firmaran un patético final de la segunda legislatura de Aznar, los dos partidos han llevado consigo un magnífico historial de insultos. Desde que el 11-M empezaran las descalificaciones mutuas, estamos insertos en esa gran bola en la que se convierte el infantil juego de “y tú más”. Hasta cierto punto entiendo que el gobierno se defienda de los legítimos ataques de la oposición, incluso veo en ciertas ocasiones aceptable que se confunda gobierno y oposición con partidos, pero lo que me parece indecente, es utilizar un cumbre, un acto oficial del Gobierno de España (esta inserción publicitaria de la marca no ha sido pagada) sea el lugar para atizar a la oposición y al partido popular igualándolos, al menos léxicamente a los islamistas que pretendían atentar en terreno español. Quizá sea excesivo. Está bien, pero creo que el Presidente del Gobierno de España no debe utilizar un micrófono portugués para atizar a nadie. Me parece triste.
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- Enero de 2008 (9)
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