Gallardonadas
Similar a la serie que emite de martes a viernes Tele5, José Luis Moreno podría plantearse realizar una nueva serie, “Gallardonadas” o “Escenas de Gallardón”.
Después de que no quede nadie en España que no sepa que Ruíz Gallardón ha sido derrotado según sus propias palabras, después de que no quede nadie en España que no sepa que dejaría la política después del 9 de Marzo, después de que no quede nadie en España que no sepa que no hará acto de presencia en la campaña electoral, Gallardón ha aparecido. Después del calentón tuvo que irse a Moscú, a la fría Rusia para enfriarse y darse cuenta de que con o sin el, el PP puede ganar y puede perder las elecciones igual. Gallardón no deja de ser uno más, igual que Esperanza Aguirre. Así, Gallardón, en su afán de protagonizar su propia serie, después de filtrar todas esas declaraciones off the record se ha dedicado a desmentirlas por boca de otros. Fraga le ha ayudado a desmentir que deja la política. Rajoy le ha ayudado a desmentir que no estaría en la campaña junto a él. Y el mismo se ha desmentido estando junto a Rajoy. Que Gallardón y Esperanza no se lleven bien no significa nada. Yo sólo encuentro diferencias en los líderes, mientras ZP es el talante, se ha cepillado a todos aquellos socialistas que le podían estorbar: Bono, Ibarra, el alcalde de La Coruña, Redondo Terreros, Rosa Díez (esta por la sutil técnica del acoso y derribo); Rajoy es el líder de la machacona derecha que hace que cohabiten, si o si, las dos facciones más importantes de su partido bajo el mismo techo. Por ahora va ganando Zapatero en liderazgo. Pero las cacicadas traen adversarios.
La indecencia y el integrismo
Está visto que la última legislatura no es precisamente la del talante y las buenas maneras. Desde que las malas artes firmaran un patético final de la segunda legislatura de Aznar, los dos partidos han llevado consigo un magnífico historial de insultos. Desde que el 11-M empezaran las descalificaciones mutuas, estamos insertos en esa gran bola en la que se convierte el infantil juego de “y tú más”. Hasta cierto punto entiendo que el gobierno se defienda de los legítimos ataques de la oposición, incluso veo en ciertas ocasiones aceptable que se confunda gobierno y oposición con partidos, pero lo que me parece indecente, es utilizar un cumbre, un acto oficial del Gobierno de España (esta inserción publicitaria de la marca no ha sido pagada) sea el lugar para atizar a la oposición y al partido popular igualándolos, al menos léxicamente a los islamistas que pretendían atentar en terreno español. Quizá sea excesivo. Está bien, pero creo que el Presidente del Gobierno de España no debe utilizar un micrófono portugués para atizar a nadie. Me parece triste.
-
Recientes
-
Enlaces
-
Archivos
- Enero de 2008 (9)
-
Categorías
-
RSS
Subscripciones RSS
RSS de los Comentarios